Palacios en el Cielo – Una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana

PALACIOS EN EL CIELO: BITÁCORA DE UN PROYECTO QUE NO SABE QUEDARSE QUIETO

Palacios en el Cielo es, sin exagerar (o tal vez sí), el proyecto más ambicioso en el que he estado trabajando en los últimos años. Se trata de una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana, y no, no lo digo a la ligera: es un proyecto que me ha exigido todo.

Este libro tendrá más de 300 páginas. Está completamente escrito y dibujado por mí. Y la meta es clara: publicarlo a finales de este 2026 y llevarlo al lugar donde hoy late con más fuerza el cómic mexicano: la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Si todo sale como debe (y como estoy peleando que salga), quiero presentarlo en el Foro Rius, dentro del Salón de Cómic + Novela Gráfica.

Suena bien. Pero entre ese punto y hoy, hay trabajo. Mucho trabajo.

A ocho meses de distancia, todavía hay detalles que ajustar, páginas que corregir, decisiones que tomar. Por eso decidí abrir este espacio: para compartir el proceso real detrás de esta novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana, sin filtros, sin romantizarlo de más, pero tampoco quitándole lo que tiene de emocionante. Porque sí: pocas decisiones me han resultado tan estimulantes como haber llevado esta historia hacia una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana.

I. EL ORIGEN: CUANDO TODO ERA MÁS PEQUEÑO (Y MÁS PELIGROSO)

Todo esto comenzó en 2016.

En ese entonces, mi buen amigo Abraham Martínez, mejor conocido como Cuervoscuro, me invitó a participar en una antología de cómic steampunk que estaba coordinando: Dictadura de Vapor. Antología steampunk del Porfiriato. Yo venía trabajando principalmente en el cyberpunk —territorio cómodo, terreno conocido—, así que entrarle al steampunk fue más que un cambio de género: fue abrir otra puerta.

Acepté.

Y lo que hice fue escribir una historia corta de 8 páginas (bueno, 9 con todo y créditos) llamada Palacios en el Cielo. Ahí apareció por primera vez esta idea que no me iba a soltar nunca más: construir una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana desde la Ciudad de México.

La Ciudad de los Palacios.

El mote siempre me pareció brutal. Irónico incluso. Porque sí, hay una ciudad monumental, aspiracional, porfiriana… pero también hay otra ciudad, la real, la que se desmorona cada mañana entre el smog, el caos y la supervivencia.

Es imposible no pensar en eso sin recordar Madrugal de Café Tacvba:

“La ciudad de los palacios va dejando paso al alba
Se va perdiendo la calma
Para cuando el sol asoma
Todo el esplendor decrece
La gente las calles toma
Catedral desaparece entre smog
Y caca de paloma”

“La ciudad de los palacios va dejando paso al alba”, esa dualidad fue clave.

Y entonces apareció la imagen que detonó todo:
¿Y si la ciudad literalmente se elevara?
¿Y si el poder no solo fuera simbólico, sino físico, inalcanzable?

Así nació la idea de una ciudad flotante. Una fortaleza steampunk suspendida sobre el Valle de México. Un refugio imposible para un dictador que se niega a caer.

II. LA IDEA: UNA CIUDAD QUE SE ELEVA… Y UN PAÍS QUE SE HUNDE

El pitch que construí en ese momento era directo, casi visceral:

Una ciudad que colapsa… o que es obligada a colapsar.
Un lago que lo cubre todo.
Y sobre él, una ciudad elevada, blindada, sostenida por tecnología que nadie más comprende.

Ahí arriba, Porfirio Díaz gobierna.

Abajo, el país arde.

El resto del territorio está al borde del colapso: fábricas, campo, comunidades enteras en tensión constante. La ciudad flotante —custodiada por dirigibles monstruosos como El Dragón del Sol, Santa María Patria y El Imperial— funciona como símbolo absoluto del poder: inaccesible, impenetrable, artificial.

Y mientras tanto, abajo, la gente resiste.

Siempre he creído que las historias más potentes nacen de esa fricción.

Para poder desarrollar el guión y pasárselo al dibujante, retomé todas estas ideas y construí este texto:

La ciudad de los palacios en el cielo.

Hace 16 años la ciudad de méxico sufrió un colapso. La ciudad comenzó a hundirse, algunos dicen que fue debido a una falla en el sistema de drenaje aunado a las perforaciones que hicieron varias empresas para buscar yacimientos de petroleo, otros creen que fue un intento de asesinar a Porfirio Díaz y a su élite en el poder por parte de un grupo de mineros; pero todo indica que fue una acción premeditada por parte del Dictador y sus científicos para establecer una ciudad como ninguna otra. Una ciudad flotante amurallada sobre el valle de méxico. Una ciudad que es símbolo del poder y el progreso, una ciudad diseñada y construída por su grupo de ingenieros y científicos traídos de todo el mundo.

Desde ahí gobierna Díaz a un país que se encuentra cada vez más dividido y al borde del colapso. Con puño de hierro ha sometido a todos sus opositores, el gobierno absolutista y central se sostiene de los recursos que jala de todos los estados. Han construído “puertos” a las orillas del lago a donde llegan los trenes con mercancía que provienen de todos lados. La ciudad flotante es custodiada por tres enormes dirigibles: El Dragón del Sol, Santa María Patria y el favorito de Porfirio, El Imperial.

La inundación nos presenta como escenario un gran lago en el Valle de México del cual sobresalen algunas construcciones, como las torres de algunas iglesias, el castillo de chapultepec y algunos islotes en los que se han establecido pequeñas comunidades creando con chinampas algunos bastiones.

El resto del país está al borde del colapso. Hay brotes de rebelión e inconformidad en todos los estados, en las fábricas y en el campo…

III. HACERLO REAL: REFERENCIAS, MÚSICA Y TERQUEDAD

Cuando escribo para otros dibujantes, no me limito al guión. Necesito compartir atmósferas, referencias, obsesiones. En ese momento empecé a construir todo eso: ciudades flotantes, el Castillo de Chapultepec, dirigibles.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

Uno en particular tenía que explotar.

Y no podía no pensar en el Hindenburg. En esa imagen icónica capturada por Sam Shere en 1937. En cómo décadas después Led Zeppelin la convirtió en portada. Esa mezcla de tragedia, espectáculo y símbolo era perfecta. Tenía que estar ahí. Ser parte de este cómic.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

También conceptualicé vehículos: las “águilas”. Motocicletas voladoras que parecían mini locomotoras de vapor. Referencias de todos lados: ilustraciones, máquinas, incluso el landspeeder de Rey en The Force Awakens. Todo servía. Todo sumaba.

Porque así se construye este tipo de mundos: robando, mezclando, reinterpretando.

IV. UNA HISTORIA PEQUEÑA QUE SE NEGABA A SERLO

La verdad es que cada vez me entusiasmó más este background y a partir de ahí pude comenzar a construir la pequeña historia que aparecería publicada en Dictadura de Vapor. Para desarrollar este cómic, el espacio era muy breve, se trataba de tan solo 8 páginas más una portadilla con los créditos y yo quería contar una historia con mucha acción acerca de un levantamiento iniciado desde las entrañas de la ciudad organizado por una célula magonista, debido a que Ricardo Flores Magón es uno de los personajes históricos de esa época que más admiro.

La historia original era breve: dos mujeres, Rosa y Bertha, infiltradas en la ciudad flotante. Una conoce las entrañas del sistema. La otra tiene la habilidad para copiar los planos que podrían destruirlo todo.

Hice entonces unos bocetos muy breves de los personajes.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

La historia describía brevemente el escape de dos mujeres, jóvenes y rebeldes que fueron reclutadas para redibujar y copiar los planos de la maquinaria que mantiene a la ciudad flotando en el cielo. Rosa conocía perfectamente las calles y las entrañas de la ciudad, ella serviría como guía para llevar a Bertha, la talentosa dibujante, hasta el corazón de la ciudad, en donde ella se encargaría de copiar los planos y dibujar todo lo necesario para nutrir de la información necesaria a los rebeldes para que puedan derribar la ciudad y con ella hundir el gobierno del dictador.

Después, a la par de hacer el guión hice unos thumbnails que le envié al dibujante para que pudiera realizar su trabajo de forma mucho más eficiente y contundente. Es una practica que hago con todos los dibujantes con los que he trabajado.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

Al final, cuando Bertha y Rosa logran salir de ahí agregué cerré la historia con un fragmento de la canción Dazed & Confused de Led Zeppelin, para representar el sentimiento de aquellos que viven bajo la sombra del poder, para los de abajo.

“…Been dazed and confused for so long it’s not true .
Wanted a woman , never bargained for you .
Lots of people talkin’, few of them know
Soul of a woman was created below…”

A la antología Dictadura de Vapor. Antología Steampunk del Porfiriato le fue muy bien, fue un tiraje corto, solamente hubo mil ejemplares que se repartieron entre los diez autores que participamos y actualmente está agotado.

Dictadura de vapor: Antología Steampunk del Porfiriato.

Al día de hoy es difícil encontrar ejemplares disponibles y prácticamente imposible que pudiera haber una nueva reimpresión.

Pero hubo algo en mi cómic, que me dejó muy inquieto.

Una célula magonista detrás.
Una misión imposible.
Un escape.
Un cómic corto.

Fueron solamente nueve páginas.

Pero algo pasó.

A la gente le gustó. Mucho.
Y lo más importante: se quedaron con ganas de más.

Durante años me preguntaron si habría continuación. Durante años dije que no.

Hasta que dejé de creerme esa respuesta.

V. LO QUE ES HOY

Ese pequeño cómic creció. Se deformó. Se expandió. Se volvió más ambicioso, más complejo, más incómodo.

Y hoy es Palacios en el Cielo: una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana que me ha tomado años construir, romper y volver a armar.

Un falso documental.
Una ucronía.
Una mirada incómoda hacia nuestra historia.

Y sí: una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana que quiero ver publicada este mismo año. No como una intención. Como un hecho.

Voy a estar usando este espacio para compartir avances reales, decisiones, errores, hallazgos. Todo lo que implica levantar un proyecto así desde cero y llevarlo hasta donde tiene que llegar.

Si te interesa ver cómo se construye una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana, este es el lugar.

Resistir es existir.

Héctor Santarriaga
Marzo 2026