Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica: la historia del concurso nacional de cómic independiente

Hay cajas que pesan más que otras.

No porque contengan más libros. Pesan por todo lo que representan.

Todavía puedo recordar la sala de Logan Wayne aquella noche del martes 23 de abril de 2019. El piso había desaparecido bajo decenas de paquetes recién salidos de imprenta. Acabábamos de recibir los ejemplares de Niño Terror: ¡Vacaciones nunca más!, la primera antología publicada completamente bajo el sello de Pura Pinche Fortaleza Cómics.

Durante un buen rato estuvimos cargando cajas y paquetes, acomodándolas contra las paredes y haciendo espacio para poder caminar. Después encendimos una cámara e hicimos una transmisión en vivo por Facebook. Abrimos los paquetes frente a nuestros lectores, mostramos el libro por primera vez y compartimos esa emoción que solamente conocen quienes han esperado durante meses la llegada de una imprenta.

Cuando terminó la transmisión, apagamos las luces del celular y por fin nos sentamos.

Estábamos cansados.

Muy cansados.

Pero también felices.

La sensación era extraña. Durante meses habíamos trabajado para que ese libro existiera y, de pronto, ahí estaba. Podíamos tocarlo. Oler la tinta. Revisar los acabados. Pasar las páginas una por una buscando cualquier detalle que se nos hubiera escapado durante la producción.

Por unos minutos ninguno dijo gran cosa.

Simplemente contemplábamos los libros.

Entonces rompí el silencio.

—¿Y si hacemos un concurso de novela gráfica nosotros?

Logan levantó la vista desde el comedor, donde estaba sentado. Me miró con esa expresión que mezcla sorpresa y desconfianza. No recuerdo que respondiera de inmediato. Creo que primero intentó averiguar si hablaba en serio o si era una de esas ideas que aparecen cuando el cansancio empieza a hacer de las suyas.

Y, siendo honesto, la propuesta sonaba completamente absurda.

Pura Pinche Fortaleza Cómics apenas estaba dando sus primeros pasos. Habíamos presentado el sello editorial apenas unos meses antes, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2018. Éramos una editorial independiente que todavía estaba aprendiendo a caminar. Íbamos descubriendo sobre la marcha cómo producir libros, cómo organizar presentaciones, cómo montar un stand, cómo sobrevivir de feria en feria y cómo convencer a los lectores de que el cómic mexicano tenía muchísimo más que ofrecer de lo que normalmente encontraban en los aparadores.

Presentando el sello editorial Pura Pinche Fortaleza Cómics en FIL 2018

No teníamos una estructura enorme.

No teníamos recursos ilimitados.

No teníamos patrocinadores.

Lo único que teníamos era una enorme cantidad de trabajo y unas ganas casi irresponsables de seguir construyendo cosas.

Mirándolo en retrospectiva, creo que así comenzó buena parte de nuestra historia.

Nunca esperamos a sentirnos preparados.

Simplemente empezábamos.

Peloteamos la idea durante un rato.

Hablamos de jueces, de convocatorias, de impresión, de dinero… sobre todo de dinero. Muy pronto nos dimos cuenta de que organizar un concurso nacional de novela gráfica estaba muy por encima de nuestras posibilidades. La conversación terminó igual que había comenzado: entre dudas, risas y una larga lista de preguntas sin respuesta.

Tebin, Héctor Santarriaga y Logan Wayne de Pura Pinche Fortaleza Cómics en 2019.

Era abril de 2019.

Si alguien me hubiera dicho esa noche que esa conversación terminaría convirtiéndose en uno de los concursos de narrativa gráfica mexicana más importantes del país, probablemente me habría reído.

Porque, en realidad, la historia del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica no comenzó aquella noche.

Comenzó casi un año antes.

Y, curiosamente, también empezó con cajas de libros.

 

I. El robo.

Era mayo de 2018 y participábamos en CONQUE, una convención de cómics que ese año se celebró en Querétaro.

Tebin y yo, como parte de Nostromo Ediciones habíamos viajado juntos para participar como expositores. Cada uno tendría su propia mesa para vender sus libros, saludar lectores y presentar su trabajo. Logan Wayne llegaría unas horas después por su cuenta. Todo estaba listo para comenzar.

O al menos eso creíamos.

El día anterior a la inauguración dejamos el automóvil de Tebin en el estacionamiento del recinto mientras entrábamos a montar nuestras mesas.

Cuando regresamos, alguien había abierto el coche.

Se habían llevado prácticamente todo.

Libros.

Maletas.

Material de trabajo.

Ropa.

Objetos personales.

Recuerdo perfectamente esa sensación de incredulidad. Caminábamos alrededor del automóvil esperando descubrir que aquello era un error, que las cosas aparecerían en algún rincón del estacionamiento. No ocurrió.

No había otra opción.

Regresamos en cuanto pudimos a la Ciudad de México.

Conseguimos más ejemplares.

Compramos lo indispensable para poder trabajar durante el evento.

Volvimos a cargar el coche.

Y emprendimos otra vez el camino hacia Querétaro.

Llegamos alrededor de las cuatro de la mañana del viernes 4 de mayo.

La convención abría sus puertas a las diez.

Dormimos apenas tres horas.

A las diez de la mañana, cada uno de nosotros ya estaba detrás de su respectiva mesa, intentando que nadie imaginara el desastre que habíamos vivido apenas unas horas antes.

Lo curioso es que ese robo nunca terminó definiendo aquel viaje.

Con el paso del tiempo, recuerdo mucho más lo que ocurrió esa misma noche.

Porque, sin saberlo, fue ahí donde realmente comenzó la historia del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica.

 

II. La pregunta.

Hay días que uno recuerda por el problema que tuvo.

Y hay otros que terminan siendo inolvidables por una conversación.

La primera noche de CONQUE pudo haber quedado marcada únicamente por el robo de nuestros libros.

Teníamos razones suficientes para dar por perdido el viaje. El cansancio seguía acumulándose. Dormimos apenas unas horas, trabajamos toda la jornada intentando mantener el ánimo y, cuando por fin terminó el primer día de actividades, lo único que queríamos era sentarnos un rato.

Logan y yo propusimos ir a cenar.

Había un restaurante de espadas brasileñas muy cerca del recinto y, si soy completamente honesto, tampoco necesitábamos demasiado pretexto para terminar en un lugar así. Quienes nos conocen saben que, durante varios años, cualquier ciudad que visitábamos era una buena excusa para buscar uno.

Aquella noche la mesa fue creciendo poco a poco.

Éramos más de diez personas entre colegas, amigos, lectores y familiares. En uno de los extremos de la mesa nos sentamos Logan Wayne, Armando Montes de Santiago, Alejandra Romero, que también nos acompañaba durante el viaje y yo. Del otro lado estaban Edgar Clement con varios amigos y lectores, inmersos en sus propias conversaciones.

El restaurante estaba lleno.

Había ruido por todas partes.

Meseros entrando y saliendo con enormes espadas de picaña, sirloin y costillas.

El ambiente era exactamente el que necesitábamos después del desastre del día anterior.

Entre un corte y otro comenzamos a hablar de eventos de cómic.

De las ferias del libro.

De las convenciones que nos gustaban y de las que sentíamos que todavía podían crecer.

En algún momento la conversación llegó a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Apenas unos meses antes habíamos participado en la primera edición del Salón del Cómic + Novela Gráfica y la experiencia había sido extraordinaria. Por primera vez sentíamos que gracias a Armando Montes de Santiago, el cómic mexicano ocupaba un espacio importante dentro de la feria del libro más grande del mundo en español.

Entonces dije una frase que parecía completamente inocente.

—La FIL debería hacer un concurso de novela gráfica. ¿Por qué no hacen uno?

Armando sonrió.

Nos volteamos a ver.

Todos estuvimos de acuerdo.

Sí.

Sería increíble.

Un concurso nacional.

Una convocatoria abierta.

Una oportunidad para descubrir nuevas voces de la narrativa gráfica mexicana.

Pero una cosa era desearlo y otra muy distinta hacerlo realidad.

Armando nos explicó que poner en marcha un proyecto así no era sencillo. Había muchos factores involucrados y no dependía únicamente de una persona.

La conversación siguió su curso.

Nadie dijo que fuera imposible.

Nadie descartó la idea.

Simplemente quedó flotando sobre la mesa, como tantas otras conversaciones que nacen entre amigos y que parecen destinadas a quedarse solamente ahí.

Hoy pienso mucho en ese momento.

Porque es muy fácil acostumbrarnos a esperar que alguien más haga las cosas.

Que alguien organice el evento.

Que alguien publique el libro.

Que alguien abra la convocatoria.

Que alguien construya el espacio que sentimos que hace falta.

Aquella noche nosotros también estábamos esperando.

Esperando que la FIL hiciera un concurso de novela gráfica.

Lo que todavía no sabíamos era que, menos de un año después, dejaríamos de esperar.

Y decidiríamos construirlo nosotros.

Durante mucho tiempo pensé que el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica había nacido en abril de 2019, en la sala de Logan, entre cómics recién salidos de imprenta.

Hoy creo que estaba equivocado.

La semilla se sembró aquella noche en Querétaro.

No hubo discursos.

No hubo acuerdos.

No hubo un plan de trabajo.

Solamente hubo una conversación sincera entre personas, entre amigos que compartían la misma preocupación por el futuro del cómic mexicano.

A veces las ideas más importantes comienzan exactamente así.

No con certezas.

Sino con una pregunta que alguien se atreve a decir en voz alta.

 

III. El día que dejamos de esperar

Pasó casi un año.

La idea seguía apareciendo de vez en cuando en nuestras conversaciones, pero la realidad era mucho más urgente.

Pura Pinche Fortaleza Cómics acababa de nacer y cada semana representaba un nuevo reto. Había libros por producir, eventos por atender y una editorial independiente que intentaba abrirse paso en un terreno donde casi todo había que aprenderlo sobre la marcha.

Para finales de abril de 2019 participamos por primera vez en la Feria Nacional del Libro de León.

Como ocurre siempre, el trabajo comenzó un día antes de que la feria abriera sus puertas.

Había que descargar cajas.

Levantar el stand.

Acomodar libros.

Resolver los últimos detalles para que, al día siguiente, todo estuviera listo cuando llegaran los primeros lectores.

Cuando terminamos, el pasillo seguía vacío.

La feria aún no comenzaba.

Nuestro pequeño espacio estaba listo.

Y quizá por eso era el momento perfecto para tomar una decisión.

Salimos a cenar.

Otra vez terminamos en un restaurante de espadas brasileñas.

Otra vez el ruido de los platos, las conversaciones y los meseros llenaba el ambiente.

Otra vez la carne seguía llegando a la mesa mientras hablábamos de proyectos.

Hay quien dice que las mejores ideas nacen en una oficina.

Las nuestras, al parecer, siempre nacían alrededor de una mesa.

Esta vez la conversación ya no giró alrededor de lo que alguien más podía hacer.

La pregunta había cambiado.

—¿Y si hacemos el concurso nosotros?

Esta vez nadie se rió.

Porque, aunque seguía pareciendo una locura, ya no sonaba imposible.

 

IV. Convencer a otros de creer

Aquella cena en León terminó de una forma muy distinta a la de Querétaro.

Ya no estábamos imaginando un concurso.

Estábamos tratando de descubrir cómo hacerlo posible.

Las ideas comenzaron a aparecer una detrás de otra.

¿Quién podría ser jurado?

¿Cuándo abriríamos la convocatoria?

¿Cómo seleccionaríamos las obras?

¿Cómo sería la ceremonia de premiación?

Y, por supuesto, apareció la pregunta inevitable.

—¿Y el dinero?

Hubo unos segundos de silencio.

Organizar un concurso nacional de novela gráfica implicaba imprimir un libro completo. Para una editorial independiente como la nuestra, aquello representaba un esfuerzo enorme.

—Pues habrá que conseguir un patrocinador.

Volteamos a ver a Alejandra Romero.

Ella había trabajado durante años en Editorial Televisa y conocía perfectamente el mundo editorial.

—¿Y si hablamos con SMASH?

Nos reímos.

Pero mientras más lo pensábamos, menos descabellada parecía la idea.

La cena terminó con un brindis.

Tequila derecho.

Después de un auténtico atracón de carne.

Recuerdo perfectamente ese momento porque, aunque no firmamos ningún documento ni hicimos ningún acuerdo formal, todos sabíamos que acabábamos de comprometernos con algo que todavía no alcanzábamos a dimensionar.

Antes de levantarnos de la mesa hicimos el primer trato.

Al día siguiente llamaríamos a Armando Montes de Santiago.

Si la FIL Guadalajara quería sumarse, nosotros estábamos listos para comenzar.

La respuesta llegó mucho más rápido de lo que esperábamos.

Armando no solamente recibió la propuesta con entusiasmo.

Quiso formar parte de ella.

Desde el principio entendió que el concurso podía convertirse en una oportunidad para descubrir nuevas voces dentro del cómic mexicano y la narrativa gráfica mexicana.

Gracias a su apoyo, la ceremonia de premiación encontró un hogar en el Foro Rius, dentro del Salón del Cómic + Novela Gráfica de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Con el paso de los años, esa alianza terminaría convirtiéndose en una de las columnas que sostienen al Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica.

Y todavía faltaba una pieza.

Durante once años trabajé en Editorial Televisa, principalmente en el área de revistas infantiles.

Para entonces ya llevaba cinco años fuera de la empresa, pero seguía conservando contacto con varios colegas, grandes amistades y muchas personas con las que seguía en contacto y estaban muy cerca. Entre ellas estaba Alejandra Romero.

Gracias a ese vínculo nos acercamos a SMASH, el sello editorial que en ese momento publicaba en México los cómics de DC Comics y Marvel Comics.

La respuesta volvió a sorprendernos.

Aceptaron.

SMASH se convirtió en el patrocinador de la impresión del primer libro ganador.

De pronto, aquello que unos días antes parecía una locura comenzaba a tomar forma.

Ya teníamos una sede.

Ya teníamos un aliado.

Ya teníamos una forma de imprimir la obra campeona.

Ahora solamente faltaba una cosa.

Que existieran autores dispuestos a confiar en nosotros.

 

V. La noche en que nació la convocatoria.

La convocatoria no apareció por generación espontánea.

Nació exactamente igual que nacen muchas cosas en una editorial independiente.

Con café, con cansancio y con una pizza sobre la mesa nos reunimos en mi casa.

Sabíamos qué queríamos lograr.

Lo que todavía no sabíamos era cómo convertir esa intención en reglas claras.

Pasamos horas discutiendo cada punto.

Cada requisito.

Cada fecha.

Cada detalle.

Queríamos construir un concurso serio.

Uno que tratara con respeto el trabajo de los autores.

Uno que realmente pudiera convertirse en una plataforma para el cómic mexicano.

Sin darnos cuenta se hizo de noche.

Seguimos escribiendo.

Corrigiendo.

Debatiendo.

Cuando terminamos el primer borrador ya eran más de las tres de la mañana.

Estábamos agotados.

Pero también teníamos la sensación de haber construido algo importante.

Pocos días después, el 21 de mayo de 2019, encendimos una cámara e hicimos una transmisión en vivo por Facebook.

Leímos punto por punto la convocatoria del primer Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica.

Presentamos también el concurso en MVS Radio en el programa Charros VS Gangsters

Recuerdo perfectamente la mezcla de emoción y nervios.

Porque hasta ese momento todo dependía de nosotros.

A partir de ese instante, el concurso dependería de los autores.

No teníamos idea de cuántas personas participarían.

Pensábamos que probablemente recibiríamos obras de amigos, colegas y autores que ya conocíamos.

Nada nos preparó para lo que ocurrió después.

Porque los primeros correos comenzaron a llegar.

Y con ellos descubrimos algo que cambiaría para siempre la manera en que entendíamos el cómic mexicano.

 

VI. Había más gente haciendo cómic de la que imaginábamos.

Hay una imagen que nunca voy a olvidar.

No es una ceremonia de premiación.

No es una fotografía con los campeones.

Ni siquiera es la publicación del primer libro.

Es un correo electrónico.

Porque cuando publicamos la convocatoria ocurrió algo que jamás vimos venir.

Los proyectos comenzaron a llegar.

Al principio eran pocos. Cada vez que aparecía una nueva participación en el correo de la editorial, alguno de nosotros la abría con la misma curiosidad. No para descubrir quién estaba detrás de ella. De hecho, no podíamos saberlo.

Desde la primera edición decidimos que todas las obras participarían bajo un seudónimo. La identidad de sus autores queda resguardada en una plica independiente que permanece cerrada durante todo el proceso de evaluación. Los jueces tampoco conocen los nombres de quienes participan. Frente a ellos solamente hay novelas gráficas.

Nada más.

La plica únicamente se abre cuando la obra ganadora ha sido elegida.

Primero nace un campeón. Después conocemos su nombre.

Queríamos que el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica se decidiera exactamente como debe decidirse un concurso de novela gráfica: por la calidad de la obra, nunca por el prestigio, los contactos o la trayectoria de quien la firma.

Así que, cada vez que llegaba una nueva participación, lo único que sabíamos era que alguien, en algún lugar de México, había dedicado meses o quizá años de su vida a construir esa historia.

Durante los primeros días todavía alcanzábamos a comentar cada proyecto.

Después dejamos de hacerlo.

Los correos seguían llegando.

Y siguieron llegando.

Hasta que un día entendimos algo que nunca habíamos imaginado.

Había muchísima más gente haciendo cómic mexicano de la que conocíamos.

Durante años recorrimos convenciones, ferias del libro y festivales especializados. Pensábamos que conocíamos buena parte de la comunidad.

La ceremonia del primer Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica 2019 en el Foro Rius.

Estábamos equivocados.

La convocatoria comenzó a revelarnos un mapa completamente distinto.

Empezaron a aparecer propuestas de estados donde nunca habíamos presentado un libro.

Personas que llevaban años trabajando en silencio.

Historias que no se parecían a nada de lo que habíamos leído antes.

De pronto comprendimos que el cómic mexicano era mucho más grande que el pequeño círculo que solíamos encontrar en los eventos.

Simplemente no lo estábamos viendo.

Con el paso de las ediciones esa sensación no ha hecho más que crecer.

Hoy, después de siete convocatorias, cerca de cuatrocientas novelas gráficas han participado en el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica.

Cuatrocientas.

Es una cifra que todavía me cuesta dimensionar.

Porque detrás de cada una hay meses o años de trabajo.

Hay alguien que decidió empezar una historia sin tener ninguna garantía de que algún día sería publicada.

Muchas de esas obras fueron creadas específicamente para participar en el concurso.

Eso significa que el Premio no solamente reconoce novelas gráficas.

También provoca que existan.

Y esa diferencia me parece enorme.

Con frecuencia alguien me pregunta si no resulta frustrante que solamente una obra sea ganadora cada año.

La respuesta es no.

Porque el verdadero éxito del Premio nunca ha dependido únicamente de la obra ganadora.

Está en todas las demás.

En las novelas gráficas que siguieron creciendo después de no haber sido seleccionadas.

En los autores que decidieron autopublicarlas.

En quienes corrigieron su proyecto y lo llevaron a otro lado.

En quienes llevaron su obra a otros concursos y los ganaron.

En quienes comenzaron una segunda obra.

O una tercera.

O una cuarta.

Hay una cláusula dentro de nuestra convocatoria que casi nadie comenta.

En ella establecimos que, si una obra no campeona despertaba el interés editorial de Pura Pinche Fortaleza Cómics, podríamos abrir su plica para contactar a sus autores y explorar la posibilidad de publicarla.

La escribimos desde la primera edición.

No porque tuviéramos los recursos para publicar decenas de novelas gráficas.

Sino porque queríamos dejar abierta esa puerta.

Porque un jurado elige una obra.

Pero el talento nunca cabe en un solo premio.

Durante años esa cláusula permaneció esperando.

Hasta que finalmente ocurrió.

En 2023 La Playa llegó como una de las obras finalistas del concurso. No obtuvo ganó el concurso, pero sí encontró lectores ya que un año después tuvimos el privilegio de publicarla nosotros mismos bajo nuestro sello editorial.

Cada vez que pienso en esa decisión recuerdo por qué escribimos aquella cláusula desde el principio.

Nunca quisimos construir un muro.

Siempre quisimos construir una puerta.

Quizá esa ha sido la mayor enseñanza que me ha dejado el Premio.

Creíamos que estábamos organizando un concurso.

En realidad, estábamos tomando el pulso del cómic mexicano.

Cada convocatoria es una fotografía de lo que cientos de autores están imaginando al mismo tiempo.

De sus preocupaciones.

De sus obsesiones.

De sus influencias.

De las historias que sienten la necesidad de contar.

Muy pocas personas tienen el privilegio de asomarse a ese momento.

Yo sí lo he tenido.

Y no deja de sorprenderme.

 

VII. El premio nunca fueron mil libros

Cuando anunciamos el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica hubo una pregunta que apareció una y otra vez.

—¿Por qué entregar mil ejemplares?

La respuesta nunca fue económica.

Fue profundamente personal.

Los fundadores de Pura Pinche Fortaleza Cómics también comenzamos como autores independientes.

Aprendimos a escribir.

A editar.

A corregir.

A tratar con imprentas.

A cargar cajas de libros.

A montar stands.

A vender en convenciones.

A recorrer el país presentando nuestro trabajo.

Nadie nos enseñó cómo hacerlo.

Fuimos aprendiendo sobre la marcha.

A veces acertando.

Muchas otras equivocándonos.

Por eso, cuando diseñamos el Premio, quisimos que el reconocimiento no terminara con una ceremonia.

Queríamos que el verdadero premio comenzara precisamente ahí.

Los mil ejemplares nunca fueron solo libros.

Son una herramienta.

Son la posibilidad de que el campeón decida qué hacer con su propia obra.

Presentarla en ferias del libro.

Llevarla a convenciones.

Buscar librerías.

Organizar firmas de ejemplares.

Regalar algunos libros.

Vender otros.

Encontrar lectores.

Comenzar una carrera.

O consolidar la que ya había empezado.

El verdadero premio nunca ha sido publicar un libro.

El verdadero premio es hacerse responsable del destino de ese libro.

Porque eso es exactamente lo que hacemos quienes elegimos el camino de la edición independiente.

Tratamos de construir una carrera.

No de esperar a que alguien la construya por nosotros.

Y ése fue, desde el primer día, el espíritu del Premio.

No queríamos formar autores dependientes de una editorial.

Queríamos ayudar a formar autores independientes.

Autores capaces de tomar esos mil ejemplares y convertirlos en el primer paso de una trayectoria.

En el fondo, todo se resume a una idea muy sencilla.

Intentar hacerles un poco más fácil el camino que nosotros mismos tuvimos que recorrer.

VIII. Cumplir la palabra.

Hay proyectos que sobreviven gracias al dinero.

Otros sobreviven gracias al entusiasmo.

El Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica sobrevivió por una razón mucho más sencilla.

Porque cada año decidimos cumplir con nuestra palabra.

La primera gran prueba llegó mucho antes de lo que imaginábamos.

En 2020 el mundo se detuvo.

Las ferias del libro desaparecieron.

Las convenciones fueron canceladas.

Los eventos donde normalmente vendíamos nuestros libros dejaron de existir de un día para otro.

Y, como si eso no fuera suficiente, SMASH ya no pudo continuar como patrocinador del Premio después de los cambios que hubo en su administración.

De pronto nos encontramos exactamente donde nunca habíamos querido estar.

Sin eventos.

Sin patrocinador.

Y prácticamente sin ingresos.

Durante varias semanas hablamos seriamente sobre la posibilidad de suspender el concurso.

Era una decisión razonable.

Nadie nos habría reprochado esperar un año.

Todo el mundo estaba intentando entender qué estaba ocurriendo.

Pero había un problema.

Ya habíamos publicado la convocatoria.

Había autores trabajando.

Había personas que habían decidido invertir meses de su vida para participar.

Y nosotros habíamos dado nuestra palabra.

Así que hicimos lo único que podíamos hacer.

Seguir.

No fue una decisión sencilla.

Tuvimos que asumir nosotros mismos el costo de imprimir la obra ganadora.

Para una editorial independiente aquello representaba un esfuerzo enorme.

Pero nunca consideramos otra opción.

Si el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica quería convertirse en un proyecto serio, tenía que demostrarlo precisamente cuando las circunstancias invitaban a hacer lo contrario.

La obra ganadora de aquel año fue Donde migran las aves, de Millo Sketch, de Xalapa, Veracruz.

La ceremonia de premiación tuvo que realizarse de manera virtual.

No hubo escenario.

No hubo aplausos.

No hubo fotografías con decenas de personas alrededor.

Pero sí hubo libro.

Y eso era lo verdaderamente importante.

Cuando los ejemplares estuvieron listos viajamos hasta Xalapa para entregárselos personalmente.

Todavía usábamos cubrebocas.

Todavía existía esa distancia incómoda que imponía la pandemia.

Recuerdo perfectamente las ganas que todos teníamos de abrazarnos y no poder hacerlo.

No hacía falta decir demasiado.

El libro hablaba por nosotros.

Habíamos cumplido.

Un año después ocurrió algo parecido.

La novela gráfica ganadora fue Agujero Blanco, de Alba Glez, de Querétaro.

La ceremonia también fue virtual.

Cuando llegó el momento de entregar los ejemplares viajé solo hasta Querétaro.

Otra vez con cubrebocas.

Otra vez sin abrazos.

Otra vez con la satisfacción de saber que el Premio seguía cumpliendo aquello que había prometido.

Con el tiempo entendí que esos viajes no eran solamente entregas de libros.

Eran una forma de decirles a nuestros campeones que confiaban en el proyecto correcto.

Que detrás del concurso había personas dispuestas a cumplir incluso cuando hacerlo parecía poco conveniente.

Después vino Morelia.

En 2022 viajábamos rumbo a Guadalajara para la Feria Internacional del Libro.

Antes de llegar hicimos una escala en Michoacán.

Nos citamos con Heretto Dos para desayunar en un restaurante.

La entrega ocurrió en el estacionamiento.

Heretto Dos tomó por primera vez Ceniza: El vil y vulgar infierno de Shanik entre sus manos.

No recuerdo que dijera gran cosa.

No hacía falta.

La emoción se le veía en la cara.

Hay silencios que dicen mucho más que cualquier discurso.

Fue un honor contar con la paticipación de Alba Glez, ganadora de nuestro concurso en 2021 y Heretto Dos, ganador del 2022.

Con el paso de los años esas escenas comenzaron a repetirse.

Y, curiosamente, nunca ocurrían durante la ceremonia de premiación.

Siempre sucedían unos minutos antes.

O unos días antes.

En un estacionamiento.

En un stand.

En una carretera.

En una caja recién abierta.

Ahí es donde realmente sucede el Premio.

 

IX. El momento en que nace un campeón.

Después de siete ediciones he descubierto algo.

La reacción nunca es exactamente igual.

Pero siempre ocurre algo parecido.

Cöld Sinistar llegó a nuestro stand durante la FIL Guadalajara unos días antes de la ceremonia de premiación.

Miró el libro.

Abrió mucho los ojos.

Lo contempló durante varios segundos.

Estaba completamente atónito.

No dijo casi nada.

No era necesario.

Alan Street vivió algo distinto.

Alan S.treet y su novela gráfica Charla Tranquila en el Foro Rius en FIL 2023.

Lo conocimos dos años antes de que se convirtiera en campeón.

En 2021 visitó nuestro stand durante la Feria Nacional del Libro de León buscando manga y cómic europeo.

Casi por accidente terminó descubriendo todo un catálogo de cómic mexicano.

Platicamos poco.

Le hablamos del Premio.

Dos años después regresó.

Esta vez no como lector.

Sino como campeón.

Nos contó que, cuando recibió la noticia de que había ganado, todavía no alcanzaba a dimensionar lo que significaba.

Fue hasta que llegó a Guadalajara y tuvo su novela gráfica entre las manos cuando realmente entendió lo que había ocurrido.

La ceremonia de premiación en FIL 2023

Rafael Radillo tampoco podía dejar de mirar su libro.

Habíamos trabajado intensamente en una nueva portada.

Ver el resultado impreso fue emocionante para todos.

Rafael Radillo en la ceremonia de premiación FIL 2024

Darkko Castillo y Dante Navarro nos regalaron otra primera vez.

Fueron los primeros campeones en obtener el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica como equipo creativo.

Uno escribiendo.

El otro ilustrando.

Verlos sostener juntos la obra fue una imagen que difícilmente voy a olvidar.

Ceremonia FIL 2025.

He tenido el privilegio de presenciar ese momento una y otra vez.

Y siempre termino pensando exactamente lo mismo.

Lo que esos autores sostienen entre las manos no es solamente un libro.

Es el resultado de años de trabajo.

De dudas.

De desvelos.

De páginas que alguna vez existieron únicamente dentro de una computadora.

De historias que, durante mucho tiempo, solamente vivieron en su imaginación.

Hasta que un día pudieron tocarlas.

Y creo que ése es el verdadero milagro de hacer cómics.

 

X. Valió la pena

Cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica me ha enseñado mucho más de lo que yo esperaba enseñarle a alguien.

Cuando aquella noche de abril de 2019 lancé una pregunta en la sala de Logan Wayne, lo hice pensando en un concurso.

Pensaba en una convocatoria.

En un jurado.

En una ceremonia de premiación.

En un libro.

Nunca imaginé todo lo que vendría después.

No imaginé las casi cuatrocientas novelas gráficas que llegarían con el paso de los años.

No imaginé la diversidad de voces, de estilos, de géneros y de miradas que descubriríamos edición tras edición.

No imaginé que tendría el privilegio de leer tantas historias antes de que existieran como libros.

Y, sobre todo, no imaginé que ese proceso terminaría enseñándome tanto sobre el cómic mexicano.

Porque detrás de cada participación hay alguien que decidió creer en una historia.

Alguien que encontró tiempo para escribir después del trabajo.

Que dibujó durante las noches.

Que corrigió páginas una y otra vez.

Que volvió a empezar cuando algo no funcionaba.

Cada obra que llega al Premio representa una apuesta enorme.

Y eso merece todo mi respeto.

A veces me preguntan cuál ha sido la mayor satisfacción de organizar este concurso.

La respuesta nunca cambia.

No es la ceremonia.

No es anunciar a la obra campeona.

No es ver el Foro Rius lleno.

Es un instante mucho más pequeño.

Ver al campeón sostener su libro por primera vez.

Todavía recuerdo la mirada de Cöld Sinistar frente a su novela gráfica.

El silencio de Heretto Dos en aquel estacionamiento de Michoacán.

La emoción de Rafael Radillo contemplando una portada en la que habíamos trabajado durante semanas.

A Alan Street descubriendo que ganar el Premio significaba algo completamente distinto cuando tuvo el libro entre las manos.

A Millo Sketch y Alba Glez recibiendo sus ejemplares en plena pandemia, con un cubrebocas de por medio y la certeza de que una promesa cumplida también puede abrazar.

Cuando los campeones se encuentran. Alba Glez y Millo Sketch con sus respectivas obras ganadoras.

A Darkko Castillo y Dante Navarro sosteniendo juntos una obra que nació del trabajo de dos autores.

He visto esa escena siete veces.

Y las siete veces ha sido distinta.

Pero todas tienen algo en común.

Durante unos segundos desaparece el ruido.

Las conversaciones se detienen.

Las personas alrededor dejan de importar.

Solamente existen un autor y su libro.

Creo que todos ellos saben, en ese instante, lo difícil que es hacer cómic en México.

Y precisamente por eso ese momento pesa tanto.

Porque no están sosteniendo únicamente un objeto.

Están sosteniendo años de trabajo.

Años de disciplina.

Años de incertidumbre.

Años de insistir en contar una historia cuando nadie podía asegurarles que algún día encontraría lectores.

Tal vez por eso nunca he sentido que el Premio pertenezca realmente a Pura Pinche Fortaleza Cómics.

Nosotros solamente lo organizamos.

Quienes le dan sentido son los autores que deciden confiar en él.

Alba Glez y Alan S.treet, nuestros campeones 2021 y 2023.

Ellos son quienes lo construyen cada año.

Con cada página.

Con cada proyecto.

Con cada novela gráfica que llega firmada con un seudónimo.

Y eso también me recuerda algo que nunca hemos querido perder de vista.

El protagonista de este concurso nunca ha sido un nombre.

Siempre ha sido una obra.

Primero nace un campeón. Después conocemos su nombre.

Esa idea nos ha acompañado desde la primera convocatoria y espero que siga acompañándonos muchos años más.

Porque resume exactamente el tipo de Premio que quisimos construir.

Uno donde el talento importe más que la trayectoria.

Donde la historia pese más que la fama.

Donde una novela gráfica tenga las mismas posibilidades de ganar sin importar si detrás de ella hay un autor reconocido o alguien que nunca antes había publicado.

Esa igualdad de condiciones no es un detalle administrativo.

Es un compromiso.

Y también una forma de entender el cómic mexicano.

Con el paso de los años he comprendido que el verdadero premio nunca fueron los mil ejemplares.

Los mil libros son solamente el principio.

Lo verdaderamente valioso es lo que cada campeón decide hacer con ellos.

Hay quien comienza a recorrer ferias del libro.

Hay quien toca las puertas de librerías.

Hay quien encuentra a sus primeros lectores.

Hay quien consolida una carrera que ya venía construyendo.

Al final, cada caja de libros representa exactamente lo mismo.

Una oportunidad.

Quizá esa fue siempre nuestra intención.

No recorrer el camino por nadie.

Sino dejarlo un poco menos difícil para quienes venían detrás.

Porque nosotros también estuvimos ahí.

También cargamos cajas.

También aprendimos a prueba y error.

También recorrimos el país con nuestros libros bajo el brazo.

Y si todo lo que hemos construido desde 2019 ha servido para que aunque sea un solo autor encuentre un camino un poco más claro hacia sus lectores…

Entonces habrá valido la pena.

Muchísimo.

El cómic mexicano está vivo.

Lo he visto en casi cuatrocientas novelas gráficas.

Lo he visto en autores que decidieron autopublicarse después de no resultar campeones.

Lo he visto en lectores que descubrieron por primera vez que en México se cuentan historias extraordinarias en viñetas.

Y mientras sigan existiendo personas dispuestas a dedicar años de su vida a crear una novela gráfica, seguiremos necesitando espacios donde esas historias puedan encontrarse con sus lectores.

Porque el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica nunca ha tratado únicamente de elegir una obra.

Ha tratado de recordar, año tras año, que el cómic mexicano no necesita permiso para existir.

Necesita autores que lo hagan.

Lectores que lo acompañen.

Y una comunidad que crea en él.

Yo tengo la fortuna de formar parte de esa comunidad.

Y, después de todo este tiempo, sigo sintiendo exactamente lo mismo que aquella noche en la sala de Logan Wayne, rodeado de paquetes y cajas de libros recién salidos de la imprenta.

Valió la pena.

¡Lee cómics y hagamos que el cómic mexicano siga vivo!

Mi nombre es Héctor Santarriaga y estos fueron #MisDosMinutos.

Cronología de un sueño colectivo:

Mayo de 2018
Durante CONQUE, en Querétaro, sufrimos el robo de libros, equipo y pertenencias. Esa misma noche, durante una cena entre colegas, surgió por primera vez la conversación sobre la necesidad de crear un concurso nacional de novela gráfica independiente.

23 de abril de 2019
Rodeados de cajas recién salidas de imprenta con Niño Terror: ¡Vacaciones nunca más!, retomamos la idea en la sala de Logan Wayne y decidimos que había llegado el momento de dejar de esperar a que alguien más organizara el concurso.

Mayo de 2019
Tras una larga noche de trabajo escribimos la primera convocatoria del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica y, pocos días después, la presentamos públicamente mediante una transmisión en vivo.

2019
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara se suma al proyecto a través de Armando Montes de Santiago. El Foro Rius se convierte en la sede oficial de la ceremonia de premiación.

2019
Se celebra la primera edición del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica y queda claro que existe una comunidad de autores mucho más amplia de lo que imaginábamos.

2020
La pandemia obliga a cancelar ferias y convenciones. Sin patrocinador y con recursos limitados, decidimos mantener el compromiso con los autores y publicar la obra ganadora. La premiación se realiza de forma virtual y viajamos a Xalapa para entregar personalmente los libros a Millo Sketch.

2021–2025
El Premio continúa creciendo. Cada nueva convocatoria revela nuevas voces, nuevos estilos y nuevas regiones del país. Los libros ganadores comienzan a formar parte del panorama del cómic mexicano y el certamen se consolida como una plataforma para descubrir narrativa gráfica independiente.

2026
Tras siete ediciones y cerca de cuatrocientas novelas gráficas recibidas, el Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica se ha consolidado como uno de los espacios más importantes para el desarrollo del cómic independiente y la narrativa gráfica mexicana

Te comparto algunas imágenes, videos y links importantes:

Cöld Sinistar en el stand de Pura Pinche Fortaleza Cómics en la FIL 2019.

Heretto Dos, ganador del premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica 2022 levantando su premio en el Foro Rius.

Con los campeones Rafael Radillo y Millo Sketch en la CCXP 2025.

Con el campeón Darkko Castillo en FIL Monterrey 2025.

Con el campeón Dante Navarro en FIL Monterrey 2025.

La convocatoria de este año actualmente está vigente. Pero cada año la puedes encontrar en purapinchefortalezacomics.com/premio

Conoce a detalle las obras ganadoras de nuestro concurso.

¡Adquiere las novelas gráficas del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica!

Esta es una playlist en el canal de YouTube de Pura Pinche Fortaleza Cómics con muchos videos acerca del concurso y los ganadores del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica.

Las obras ganadoras del Premio Pura Pinche Fortaleza Cómics:

 

Entrevista durante la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería 2026

Desde hace algunos años, asistir a la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería como autor y expositor se ha convertido en una de las experiencias que más disfruto. Durante mucho tiempo fui un visitante entusiasta de esta feria; era uno de mis eventos favoritos en la Ciudad de México y siempre encontraba ahí los libros que terminaban formando parte de mi colección.

Hoy, tener la oportunidad de vivir esta experiencia desde el otro lado del mostrador, compartiendo mi trabajo con las y los lectores, es algo que valoro profundamente y disfruto todavía más. Cada conversación, cada dedicatoria y cada persona que se acerca para conocer mi trabajo me recuerda por qué decidí emprender este camino.

La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería también marca el inicio de nuestro calendario de actividades. Año con año, es el punto de partida de la gira #NoEstamosAquíDeVisita de Pura Pinche Fortaleza Cómics, un proyecto que seguimos impulsando con la misma pasión, convicción y entusiasmo con los que comenzó.

Durante la edición 2026 de la Feria, celebrada el pasado mes de febrero, tuve el gusto de conversar con Irene Arias en una entrevista para Radio Chapingo, justo a un costado de las míticas escaleras del recinto. Quienes las han subido saben perfectamente por qué las llamo así. Fue una charla muy amena, llena de recuerdos, reflexiones y anécdotas que disfruté muchísimo, y hoy quiero compartirla contigo.

Durante la entrevista hablamos sobre el origen de mi pasión por los cómics, mis primeras lecturas y la enorme influencia que los libros han tenido en mi vida. Reflexionamos sobre el poder que tienen las historias para transformar a las personas y sobre cómo un libro va mucho más allá de las hojas que lo conforman: cobra vida en la imaginación de quien lo lee y adquiere un significado distinto para cada lector. También compartí cómo ha cambiado mi perspectiva al pasar de ser lector a convertirme en autor y la enorme responsabilidad, pero también el privilegio, de encontrarme ahora frente a quienes leen mi trabajo.

También platicamos sobre cómo el sistema, muchas veces, busca alejarnos de actividades creativas como dibujar, escribir o contar historias, haciéndonos creer que no tienen lugar en la vida adulta. Hablamos de la importancia de la terquedad bien entendida, de la pasión, de la disciplina y de la decisión de hacer que las cosas sucedan incluso cuando el panorama parece estar en contra, especialmente dentro de una industria que ha enfrentado enormes desafíos.

Porque, al final, todos tenemos la posibilidad de modificar el rumbo de nuestra historia, resignificar nuestras circunstancias y construir nuestro propio destino. No siempre será sencillo, pero vale la pena intentarlo una y otra vez.

Espero que disfrutes esta conversación tanto como yo disfruté formar parte de ella.

A ver qué te parece.

¡Persigue tus sueños y ve tras ellos con todo!

¡Pasión y cómics!

 

 

 

Nos vemos en la edición 22 del GRAN REMATE DE LIBROS, DISCOS Y PELÍCULAS

¡Hola!

Si llevas tiempo queriendo leer alguna de mis novelas gráficas, completar tu colección o simplemente descubrir cómic mexicano independiente sin gastar de más, tengo una muy buena noticia para ti.

Como parte de la gira #NoEstamosAquíDeVisita 2026 de Pura Pinche Fortaleza Cómics, estaré participando en la edición 22 del GRAN REMATE DE LIBROS, DISCOS Y PELÍCULAS, que se llevará a cabo del 29 de julio al 2 de agosto en la Explanada del Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México.

Este es uno de los eventos que más disfruto del año porque tiene un objetivo muy claro: acercar los libros a más lectores mediante precios especiales y descuentos que difícilmente se encuentran en otros espacios. Si alguna vez has pensado en llevarte uno de mis libros, pero estabas esperando el momento adecuado, probablemente esta sea la mejor oportunidad para hacerlo.

Durante cinco días, el Monumento a la Revolución se convierte en un enorme punto de encuentro para quienes disfrutan leer, escuchar música, descubrir películas y explorar nuevas propuestas editoriales. Es un espacio donde conviven grandes editoriales, sellos independientes y lectores de todas las edades que llegan con la intención de encontrar esa historia que no sabían que estaban buscando.

Y ahí estaré yo.

Más allá de poner los libros sobre una mesa, este tipo de eventos me permite hacer lo que más disfruto: platicar contigo. Siempre me gusta conocer qué tipo de historias buscas, cuáles son tus autores favoritos, qué géneros disfrutas leer y recomendarte el libro que mejor pueda conectar contigo. Creo que ninguna tienda en línea puede sustituir esa conversación que surge cuando un lector toma un libro, hojea algunas páginas y pregunta: “¿De qué trata?”.

Además, durante esta edición del Gran Remate de libros, discos y películas llevaré toda mi obra publicada, así que tendrás la oportunidad de encontrar prácticamente todo mi catálogo reunido en un solo lugar.

Si te gusta la ciencia ficción, podrás encontrar HERMANOS, una novela gráfica donde el mañana huele a concreto, sangre, familia y rock & roll; así como LUZ ETERNA, una historia donde el amor y la destrucción viajan en el mismo automóvil.

 

Si lo tuyo son las ciudades decadentes, la tecnología y los futuros donde sobrevivir también implica conservar la humanidad, estarán disponibles CODA: LA BAILARINA, EL HIPOPÓTAMO Y EL MURO, una novela gráfica cyberpunk donde el mañana se cae a pedazos y aún así hay que ir a trabajar, además de CUERVO ELÉCTRICO, una historia donde el sistema parece conocer absolutamente todo de ti… excepto quién querías llegar a ser.

 

Si prefieres el horror, también podrás encontrar GILA: EL SOL NEGRO, donde los monstruos tienen nombre y los dioses tienen hambre; BAJO LA PIEL DE LA BRUJA, donde las verdaderas amenazas van mucho más allá de las leyendas; y LODO, una historia que demuestra que regresar al lugar donde creciste puede convertirse en un descenso hacia el horror más profundo.

También llevaré SERENATA DEL ZOMBI, una novela gráfica muy mexicana donde los mariachis son la última esperanza del fin del mundo con sus dos portadas; FORJADOR, una antología donde los ángeles no pueden volar y los robots también lloran; y MIRANDO AL MONSTRUO A LOS OJOS, un cómic que habla sobre el momento en que el miedo pierde fuerza cuando decides enfrentarlo.

Por supuesto, también estará disponible la trilogía completa de SUEÑOS ROTOS, integrada por SOFÍA, JULIA y EMI. Son tres novelas gráficas que abordan distintas formas de violencia y muestran cómo, muchas veces, la realidad puede ser mucho más cruel que cualquier historia de ficción. Si todavía no la has leído, este puede ser el momento perfecto para comenzar. Y si ya tienes alguno de los tomos, quizá puedas aprovechar los descuentos del evento para completar la colección.

Uno de los aspectos que más valoro del GRAN REMATE DE LIBROS, DISCOS Y PELÍCULAS es que muchas personas llegan con la intención de descubrir libros nuevos. No necesariamente buscan un título en particular; simplemente recorren los pasillos, hojean publicaciones y dejan que la curiosidad haga su trabajo. Es justamente ahí donde el cómic mexicano independiente tiene la oportunidad de encontrar nuevos lectores.

Cada libro que sale de la mesa representa mucho más que una venta. Es una historia que comienza un nuevo recorrido, un lector que decide darle una oportunidad a una propuesta diferente y una forma de demostrar que las novelas gráficas hechas en México tienen mucho que decir.

Por eso disfruto tanto participar en este tipo de eventos. Porque detrás de cada ejemplar hay años de trabajo escribiendo, dibujando, editando, corrigiendo y apostando por contar historias desde una perspectiva propia. Y porque cada lector que decide apoyar un proyecto independiente hace posible que los siguientes libros puedan existir.

Si ya tienes alguno de mis títulos, puedes llevarlo para firmarlo. Siempre es un gusto volver a encontrarme con quienes han acompañado este camino durante años, escuchar qué les pareció alguna historia o saber cuál fue el personaje que más los marcó.

Además, en esta, la edición 22 del GRAN REMATE DE LIBROS, DISCOS Y PELÍCULAS obviamente estará disponible también todo el catálogo de Pura Pinche Fortaleza Cómics.

Y si será la primera vez que nos conocemos, también será un placer platicar contigo y ayudarte a encontrar el libro que mejor se adapte a tus gustos. No importa si disfrutas el horror, la ciencia ficción, el cyberpunk, el drama o simplemente quieres descubrir qué está pasando actualmente en el cómic mexicano independiente; seguramente encontraremos una historia para ti.

Así que aparta la fecha.

Del 28 de julio al 2 de agosto estaré esperándote en la edición 22 del GRAN REMATE DE LIBROS, DISCOS Y PELÍCULAS, en la Explanada del Monumento a la Revolución, como parte de la gira #NoEstamosAquíDeVisita 2026 de Pura Pinche Fortaleza Cómics.

Si estabas esperando una buena oportunidad para llevarte alguno de mis libros con excelentes descuentos, este es el momento. Espero verte por ahí, platicar un rato, firmar tus ejemplares y compartir contigo todas las historias que he preparado durante estos años.

¡Nos vemos en el Remate!

Reseña de mi novela gráfica LODO en EL Humanista Digital

Te comparto una reseña de mi novela gráfica LODO en El Humanista Digital, que estuvo a cargo de Jazmín Estrada Villagrán el pasado mes de diciembre.

Y te comparto algunas de las ideas más potentes de su texto a quien aprovecho para agradecerle sus palabras para reseñar mi obra.

“Con una narrativa no lineal y en primera persona, Santarriaga construye un relato donde el tiempo y la memoria se convierten en personajes activos que acechan y devoran. Entre saltos temporales —1932, 1941 y 1984—, el lector se sumerge en un rompecabezas de recuerdos, pasiones y terrores, donde la cueva y la enigmática Malena son detonantes de un destino inevitable.”

 

“Lodo confirma a Santarriaga como una de las voces más relevantes del cómic mexicano contemporáneo. No es solo un relato de horror, sino un eco persistente que nos recuerda que todos, tarde o temprano, debemos enfrentar las sombras que nos definen.”

 

“En esta ocasión, Héctor presenta la que quizá sea su mejor novela gráfica de terror: una obra de narrativa envolvente, llena de saltos en el tiempo, atravesada por un matiz constante de misterio y horror, y con un conflicto central devastador: cuando el apego, dormido pero nunca olvidado, se convierte en una bestia capaz de devorarlo todo hasta dejarlo en ruinas.”

 

“En la obra de Santarriaga, el tiempo no pasa: acecha; y la memoria no recuerda: devora”

 

“Y es en este eco donde se escucha también la voz de Héctor Santarriaga, quien ha consolidado una obra que trasciende lo inmediato y se convierte en referente cultural. Con Lodo, su legado en la narrativa gráfica mexicana se afianza, recordándonos que el cómic es un territorio fértil para explorar las profundidades de la condición humana y un faro que proyecta al cómic nacional hacia el presente y el futuro.”

 

“Lodo no es solo una novela gráfica de terror: es una obra que reafirma la madurez del cómic mexicano independiente, un testimonio artístico que dialoga con la memoria, el tiempo y el destino, y que demuestra que en la narrativa gráfica también laten las grandes preguntas universales de la literatura.”

Ve a leer completa la reseña de mi novela gráfica LODO en El Humanista Digital.

Nos vemos en el ENCUENTRO MULTIVERSOS NGM 2026

¡Hola!

Siempre me emociona escribir este tipo de entradas porque significan una cosa muy importante: es momento de volver a salir al encuentro de las y los lectores. Después de muchas horas de escribir, dibujar, editar, imprimir, empacar libros y preparar nuevos proyectos, llega la mejor parte de todo este proceso: poder compartir ese trabajo cara a cara con quienes hacen que todo esto tenga sentido.

Por eso quiero contarte que, como parte de la gira #NoEstamosAquíDeVisita 2026 de Pura Pinche Fortaleza Cómics, estaré participando en el ENCUENTRO MULTIVERSOS NGM 2026, que se llevará a cabo del 11 al 12 de julio en el Centro Cultural España, ubicado en Guatemala 18, Centro Histórico, Ciudad de México.

Si llevas tiempo siguiendo mi trabajo, sabes que disfruto muchísimo estos espacios. Más allá de vender libros, representan una oportunidad para conversar sobre cómic mexicano, literatura, ciencia ficción, horror, cyberpunk, novela gráfica y todos esos temas que nos apasionan. Siempre termino aprendiendo algo nuevo gracias a las conversaciones que surgen durante cada evento, y precisamente por eso me gusta regresar una y otra vez a las ferias, festivales y convenciones.

Si apenas estás descubriendo mi trabajo, esta también puede ser una excelente oportunidad para conocerlo de cerca. No hay nada como hojear un libro antes de decidir llevártelo, revisar los dibujos, descubrir el tipo de historias que cuento y platicar directamente conmigo sobre cuál puede ser el mejor punto para comenzar.

Algo que me hace especialmente feliz de este evento es que llevaré disponible prácticamente toda mi obra publicada. Si tenías pendiente conseguir alguno de mis libros, esta será una excelente oportunidad para hacerlo sin esperar envíos ni buscar existencias en distintas librerías.

Podrás encontrar novelas gráficas de ciencia ficción como HERMANOS, donde el futuro huele a concreto, sangre, familia y rock & roll; o LUZ ETERNA, una historia donde el amor y la destrucción viajan en el mismo automóvil.

Si prefieres los futuros decadentes y las ciudades dominadas por la tecnología, también estarán disponibles CODA: LA BAILARINA, EL HIPOPÓTAMO Y EL MURO, una novela gráfica cyberpunk donde el mañana se cae a pedazos y aún así hay que ir a trabajar, así como CUERVO ELÉCTRICO, donde el sistema parece saberlo todo de ti… excepto quién querías llegar a ser.

Para quienes disfrutan el horror, llevaré títulos como GILA: EL SOL NEGRO, una historia donde los monstruos tienen nombre y los dioses tienen hambre; BAJO LA PIEL DE LA BRUJA, donde las brujas son apenas una advertencia; y LODO, una novela gráfica que demuestra que volver a casa puede convertirse en el peor descenso imaginable.

También estará disponible SERENATA DEL ZOMBI, una historia muy mexicana donde los mariachis son la última esperanza del fin del mundo, además de FORJADOR, una antología de cómics donde los ángeles no pueden volar y los robots también lloran.

Y, por supuesto, llevaré la trilogía completa de SUEÑOS ROTOS. Se trata de una serie de novelas gráficas donde la realidad resulta más cruel que cualquier pesadilla. Si ya conoces alguno de los volúmenes, quizá este sea el momento perfecto para completar la colección. Y si aún no la has leído, podré ayudarte a decidir por cuál comenzar.

También estará disponible MIRANDO AL MONSTRUO A LOS OJOS, un cómic que habla sobre ese momento en el que el miedo deja de perseguirte cuando decides enfrentarlo.

Cada uno de estos libros representa años de trabajo, investigación, escritura, dibujo, diseño editorial y, sobre todo, la enorme convicción de que en México se pueden hacer novelas gráficas ambiciosas, personales y con identidad propia. Historias que no buscan parecerse a nadie más, sino encontrar su propia voz.

En los últimos años he tenido la fortuna de recorrer distintos espacios del país gracias a Pura Pinche Fortaleza Cómics. Cada evento ha sido distinto, pero todos tienen algo en común: la posibilidad de conocer personas increíbles que aman las historias tanto como yo. Muchas veces alguien llega buscando un solo libro y termina descubriendo otros géneros que nunca imaginó leer; otras veces alguien vuelve años después para contarme qué significó una historia en un momento importante de su vida. Ese tipo de encuentros son imposibles de planear, pero son precisamente los que hacen que valga la pena recorrer kilómetros cargando cajas llenas de libros.

El ENCUENTRO MULTIVERSOS NGM se ha convertido en un espacio donde convergen proyectos independientes, autores, ilustradores, editoriales y lectores con un interés genuino por descubrir propuestas distintas. Por eso me entusiasma formar parte de esta edición. Siempre es estimulante compartir mesa con colegas que, desde distintas trincheras, siguen apostando por contar historias y fortalecer la escena del cómic mexicano.

Si decides asistir, no dudes en acercarte a saludar, hacer preguntas, platicar sobre alguno de los libros o simplemente conversar un rato. Si ya tienes algún ejemplar, puedes llevarlo y con gusto te lo firmaré. Y si todavía no sabes cuál elegir, estaré encantado de ayudarte a encontrar el que mejor conecte con tus gustos.

El apoyo de cada lector hace una diferencia enorme para proyectos independientes como Pura Pinche Fortaleza Cómics. Cada libro que encuentra un nuevo hogar permite que las siguientes historias puedan escribirse, dibujarse y publicarse. Por eso agradezco profundamente a todas las personas que han acompañado este camino durante tantos años y también a quienes apenas están por descubrir mi trabajo.

Así que ya lo sabes: del 11 al 12 de julio nos vemos en el Centro Cultural España, ubicado en Guatemala 18, Centro Histórico de la Ciudad de México, como parte del ENCUENTRO MULTIVERSOS NGM 2026 y de la gira #NoEstamosAquíDeVisita 2026 de Pura Pinche Fortaleza Cómics.

Espero que puedas darte una vuelta. Será un gusto conocerte, saludarte, platicar contigo y ayudarte a encontrar tu próxima lectura. Ojalá nos veamos entre libros, cómics y muchas buenas historias.

¡Nos vemos muy pronto!

Lecturas de Junio 2026

Junio fue, probablemente, uno de los meses más completos que he tenido en lo que va del año. Hubo relecturas que disfruté tanto como la primera vez, series que continúan creciendo con cada volumen y varios descubrimientos que me recordaron por qué siempre vale la pena salir de la zona de confort. También fue un mes donde el cómic mexicano tuvo una presencia importante entre mis lecturas, algo que siempre procuro mantener. Como ya es costumbre, alterné entre formatos físicos, digitales y audiolibros, disfrutando cada uno de ellos de manera distinta.

Este fue el recorrido de junio.

1. The Collected Essex County, de Jeff Lemire

Una relectura que disfruté muchísimo. Jeff Lemire tiene una sensibilidad muy particular para construir historias íntimas, donde los silencios pesan tanto como los diálogos. Siempre me ha gustado su trazo aparentemente sencillo y la paciencia con la que desarrolla a sus personajes. Volver a Essex County fue recordar por qué considero esta obra una de las grandes novelas gráficas contemporáneas.

2. Invisible Republic, Vol. 1, de Corinna Sara Bechko y Gabriel Hardman

Lo leí en formato digital y fue una sorpresa bastante agradable. La historia mezcla ciencia ficción con intriga política de una forma muy inteligente, mientras que Gabriel Hardman construye un apartado gráfico sólido y muy cinematográfico. Definitivamente me dejó con ganas de continuar la serie.

3. Transformers, Vol. 1: Robots in Disguise, de Daniel Warren Johnson

Daniel Warren Johnson consiguió algo que parecía muy complicado: darle nueva vida a Transformers. Este reinicio conserva toda la espectacularidad de la franquicia, pero la combina con personajes mucho más humanos y una narrativa llena de energía. Su dibujo transmite una fuerza impresionante en cada página.

4. Transformers, Vol. 2: Transport to Oblivion, de Daniel Warren Johnson y Jorge Corona

El segundo volumen mantiene el enorme nivel del primero. La historia continúa creciendo y el trabajo artístico de Jorge Corona complementa muy bien la propuesta visual de la serie. Sin duda, esta nueva etapa de *Transformers* se ha convertido en una de las mejores reinterpretaciones que ha tenido la franquicia.

5. Silver Surfer: Black, de Donny Cates y Tradd Moore

Una de las grandes sorpresas del mes. Me dio muchísimo gusto reencontrarme con el trabajo de Tradd Moore, un artista con un estilo completamente único. Sus páginas son una explosión de creatividad y movimiento. Además, Donny Cates entrega una historia que entiende perfectamente el carácter cósmico y filosófico de Silver Surfer. Sin duda, una de las mejores historias del personaje.

6. Biblioteca Michael Moorcock: Las crónicas de Corum, Vol. 1: El caballero de las espadas, de Mike Baron y Mike Mignola

Sigo disfrutando mucho las adaptaciones del universo de Michael Moorcock. En esta ocasión fue el turno de Corum, con un Mike Mignola que ya dejaba ver muchos de los elementos visuales que más tarde definirían su carrera. Una lectura obligada para quienes disfrutan la fantasía clásica.

7. Mujina into the Deep 2, de Inio Asano

Asano continúa construyendo un mundo tan extraño como fascinante. Me sigue sorprendiendo su capacidad para mezclar lo cotidiano con lo absurdo y lo existencial. Cada nuevo volumen confirma que sigue siendo uno de los autores más interesantes del manga contemporáneo.

8. Absolute Superman: For All Seasons, de Jeph Loeb y Tim Sale

Siempre es un placer regresar al trabajo de Jeph Loeb y Tim Sale. La sensibilidad con la que retratan a Superman convierte esta historia en una de las mejores aproximaciones al personaje. Tim Sale, como siempre, realiza un trabajo visual extraordinario.

9. Batman: Curse of the White Knight, de Sean Gordon Murphy

La continuación de White Knight mantiene el nivel de la primera entrega. Murphy ha construido uno de los universos alternativos de Batman más interesantes de los últimos años, tanto por sus ideas como por su espectacular apartado gráfico.

10. Descender, Vol. 5: La rebelión robot, de Jeff Lemire

Cada tomo confirma que Descender es una de las mejores series de ciencia ficción de la última década. Lemire sigue desarrollando un universo enorme sin perder de vista a sus personajes, mientras Dustin Nguyen continúa regalando algunas de las acuarelas más hermosas que he visto en un cómic.

11. Bone: The Complete Cartoon Epic in One Volume, de Jeff Smith

Tenía muchas ganas de volver a esta obra. Bone es uno de esos raros casos donde una historia puede ser divertida, emotiva, épica y profundamente entrañable al mismo tiempo. Jeff Smith demuestra por qué esta novela gráfica es considerada un clásico moderno.

12. Jacobo y el Ángel, de Sol Ébano

Una obra de yaoi con valores ambientada dentro del universo de Operación Bolívar. Me pareció muy interesante ver cómo amplía ese universo desde una perspectiva completamente distinta. Una propuesta arriesgada y muy bien ejecutada.

13. Posada: La vida no vale nada y la hoja suelta un centavo, de Gonzalo Rocha

Una lectura fascinante que recupera la figura de José Guadalupe Posada desde una mirada profundamente gráfica. Gonzalo Rocha consigue rendir homenaje a uno de los artistas más importantes de México sin perder su propia personalidad como narrador. Publicada por Editorial Resistencia.

14. David Mazzucchelli’s Daredevil: Born Again Artisan Edition, de Frank Miller y David Mazzucchelli

Más que una simple lectura, fue una oportunidad para estudiar el trabajo de David Mazzucchelli. La edición Artisan permite apreciar el dibujo con un nivel de detalle extraordinario. Born Again sigue siendo una clase magistral de narrativa gráfica.

15. Gente de nubes, de Ricardo García Fuentes “Micro”

Uno de los libros más esperados del año para mí. La nueva novela gráfica que publicamos en Pura Pinche Fortaleza Cómics confirma el enorme talento de Micro como narrador. Una obra profundamente humana que aborda temas importantes con mucha sensibilidad y una identidad visual muy sólida.

16. Comixtlán, de Luis Fernando

Una colección de historietas cortas que demuestra el enorme oficio de Luis Fernando. Cada relato funciona por sí mismo, pero en conjunto construyen una muestra muy representativa de la versatilidad del autor. Una lectura maravillosa.

17. 20th Century Boys: The Perfect Edition, Vol. 2, de Naoki Urasawa

Urasawa continúa aumentando el misterio de manera magistral. Cada volumen deja más preguntas que respuestas y hace prácticamente imposible dejar de leer. Sigue siendo uno de los mejores narradores del manga.

18. Tipos que no duermen por la noche, de Iván Farías

Una colección de cuentos que me impresionó muchísimo. Iván Farías demuestra una enorme capacidad para construir personajes y atmósferas en muy pocas páginas. Varias de las historias permanecieron conmigo mucho tiempo después de haber terminado el libro.

19. Sonya la Roja: La sombra del buitre, de Robert E. Howard

Leí la edición de la colección Vientos de Pueblo publicada por el Fondo de Cultura Económica. Siempre resulta interesante regresar a los relatos originales de Howard y descubrir la fuerza que todavía conservan. Una lectura muy disfrutable para quienes disfrutan la fantasía heroica.

20. 30 Days of Night, de Steve Niles y Ben Templesmith

Hacía tiempo que quería volver a esta obra. La combinación entre el guion de Steve Niles y el estilo pictórico de Ben Templesmith sigue siendo una de las propuestas más originales dentro del cómic de horror. La atmósfera opresiva que construyen continúa funcionando tan bien como cuando la leí por primera vez.

Junio terminó siendo uno de esos meses que recuerdan por qué leer sigue siendo una de mis actividades favoritas. Hubo historias que me emocionaron, otras que me hicieron detenerme a estudiar el trabajo de sus autores y varias que simplemente disfruté por el enorme placer de dejarme llevar por una buena narración. Si algo me dejó este mes fue la certeza de que siempre habrá nuevos mundos por descubrir, pero también obras a las que vale la pena regresar una y otra vez porque, con cada lectura, tienen algo distinto que decirnos.

La novela gráfica GENTE DE NUBES de Micro

Estoy muy contento porque en Pura Pinche Fortaleza Cómics acabamos de publicar la novela gráfica Gente de Nubes de Micro, una obra hermosa que por fin encontró el camino hacia los lectores después de una larga travesía. Es uno de esos libros cuya existencia se siente necesaria, no solo por su calidad artística, sino porque detrás de cada página hay años de trabajo, paciencia, convicción y amor por la narrativa gráfica.

Conocí el trabajo de Micro (Ricardo García) por allá de 1995, cuando apareció la revista Ka-Boom #0. En sus páginas presentó una historia corta protagonizada por “Micro”, un irreverente niño con superpoderes que recorría una Ciudad de México tan caótica como fascinante. Recuerdo que, incluso en una publicación llena de autores talentosos, su trabajo destacaba con facilidad. Su dibujo tenía algo especial: una mezcla de influencia clásica y personalidad propia que resultaba imposible ignorar. Había energía, oficio y una voz autoral que ya entonces apuntaba muy alto.

Diez años después, en 2005, tuve la oportunidad de conocerlo personalmente. En aquel momento yo formaba parte del equipo de diseño de la revista infantil Universo Big Bang, publicada por Editorial Televisa, donde Micro se convirtió rápidamente en uno de los colaboradores habituales. Más tarde, cuando asumí la dirección de arte de la Revista Nick (Nickelodeon) en 2006, no dudé ni un segundo en invitarlo a colaborar en distintos proyectos.

Y es que trabajar con él siempre fue una experiencia extraordinaria. Más allá de la calidad de su dibujo o de su dominio del lenguaje del cómic, Micro demostró ser algo que cualquier editor valora casi tanto como el talento: una persona responsable, comprometida y puntual. Puede parecer un detalle menor, pero en el mundo editorial esas cualidades son auténticos superpoderes.

Tiempo después, Caligrama publicó su novela gráfica Micro, permitiéndonos conocer por fin el origen completo de aquel personaje que muchos habíamos seguido desde los años noventa. Fue una recompensa largamente esperada para quienes admirábamos su trabajo desde hacía años.

En 2016 tuve el privilegio de ser seleccionado para formar parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA), y una de las alegrías de aquella generación fue saber que Micro también había sido elegido. Podría decirse que fuimos compañeros de generación. Durante esos años, cada uno desarrolló proyectos personales de largo aliento, y justamente uno de los trabajos en los que Micro estaba concentrando sus esfuerzos era Gente de Nubes.

Tiempo después coincidimos en un evento y me mostró el proyecto dentro de una carpeta. Bastaron unos minutos para entender que estaba frente a algo muy especial. Gente de Nubes lucía espectacular. No solo por la calidad de la ilustración, sino porque reflejaba claramente la evolución de su autor. Era evidente que los años de experiencia habían refinado su narrativa, fortalecido sus recursos visuales y consolidado una voz artística madura y segura de sí misma. Cada página transmitía la sensación de estar frente a una obra realizada con enorme cuidado y profundo respeto por sus personajes.

En años recientes, Micro siempre respondió con entusiasmo a los llamados de la Fortaleza. Participó en el artbook de Operación Bolívar, colaboró en Gallito Cómics 61 y en 2024 aceptó formar parte del jurado del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica. En cada una de esas colaboraciones compartió generosamente su talento, experiencia y conocimiento, siempre con una actitud abierta y solidaria.

Precisamente en enero de 2025 tuvimos la oportunidad de agradecerle personalmente su apoyo durante una comida en la que también nos acompañó Luis Gantús, quien había sido juez en la misma edición del premio. Entre anécdotas, risas y conversaciones sobre cómics, surgió el tema de Gente de Nubes. Fue entonces cuando nos contó el largo y sinuoso camino que había recorrido la obra buscando una editorial que apostara por ella. A pesar de sus evidentes virtudes, el proyecto seguía sin encontrar un hogar.

Eso significaba que la novela gráfica Gente de Nubes de Micro llevaba casi una década esperando su oportunidad. Diez años de trabajo, revisiones, búsqueda de espacios y puertas que no terminaban de abrirse. Ante ese panorama, nuestra recomendación fue sencilla: si nadie quería publicarla, había que encontrar la manera de que existiera de cualquier forma. Una obra tan importante no podía quedarse guardada en una carpeta acumulando polvo. El cómic mexicano necesitaba que ese libro viera la luz.

La novela gráfica Gente de Nubes de Micro es una obra profundamente conmovedora que celebra la identidad, la resistencia y la riqueza cultural de la comunidad muxe del Istmo de Tehuantepec. Lo hace a través de personajes entrañables, momentos llenos de humanidad y una narrativa gráfica exquisita que demuestra por qué Micro es uno de los autores más sólidos y consistentes de su generación.

Finalmente, este año firmamos el contrato y nos pusimos manos a la obra. Fueron meses de trabajo editorial intenso, revisiones, ajustes y mucho entusiasmo compartido. Ver el libro terminado fue una enorme satisfacción para todos los involucrados.

Y debo decirlo sin rodeos: el resultado quedó espectacular.

Después de tantos años de espera, la novela gráfica Gente de Nubes de Micro finalmente está aquí. Y sinceramente creo que valió cada minuto de esa espera.

 

FICHA TÉCNICA.

Título: GENTE DE NUBES
ISBN: 9789709610406
Novela gráfica
Autor: Micro
Género: Comedia dramática y denuncia social.
Extensión: 144 páginas a color.
Medidas: 20 x 26 cms.
Fecha de publicación: Junio 2026.
Editado por: Pura Pinche Fortaleza Cómics
Sinopsis: En el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, la cultura zapoteca reconoce desde tiempos ancestrales a los muxes: personas nacidas con cuerpo masculino que construyen su identidad desde roles tradicionalmente femeninos. No son vistas como mejores ni peores, sino como una expresión más de la diversidad humana.
En esta tierra de viento, mar y leyendas, vive Tavo, mejor conocido como Querocha. Su vida da un giro inesperado cuando debe hacerse cargo de sus sobrinos, enfrentando responsabilidades que pondrán a prueba su fortaleza. Tavo descubrirá que el verdadero heroísmo nace del amor, la dignidad y el compromiso con los suyos.
Con la fuerza del paisaje istmeño, el eco de la Sandunga y el color de las tradiciones oaxaqueñas, Micro nos entrega una novela gráfica conmovedora que celebra la identidad, la resistencia y la riqueza cultural de la comunidad muxe.

La novela gráfica Gente de Nubes de Micro está disponible en:

🛒 Mercado Libre: https://www.mercadolibre.com.mx/gente-de-nubes–novela-grafica-mexicana-de-micro/up/MLMU4147150346
✅ Valóralo en Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/253631065-gente-de-nubes

 

La novela gráfica PERROS SALVAJES de Edgar Clement

En abril tuvimos el enorme privilegio de publicar la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement, un proyecto que llegó a nuestras manos después de una exitosa campaña de fondeo en Kickstarter y que, honestamente, representa una de esas ocasiones en las que el trabajo editorial deja de sentirse como trabajo para convertirse en algo mucho más cercano a un sueño cumplido.

Ya he escrito antes sobre la importancia que tuvo para mí descubrir Operación Bolívar hace muchos años. Aquella lectura no solo cambió mi manera de entender el cómic mexicano, también me hizo descubrir a uno de los autores más talentosos, visionarios e incómodos de nuestra historieta: el maestro Edgar Clement. Con el paso del tiempo tuve la fortuna de conocerlo y confirmar algo que ya sospechaba desde sus páginas: detrás de esa imaginación desbordada existe un creador comprometido con su obra, con sus lectores y con una visión artística absolutamente propia.

No exagero al decir que Edgar Clement es una de las figuras más importantes e influyentes del cómic mexicano contemporáneo. Su trabajo abrió caminos que muchos autores seguimos recorriendo hasta hoy. Por eso, como parte del consejo editorial de Pura Pinche Fortaleza Cómics, me siento profundamente agradecido de haber colaborado en las nuevas ediciones de algunas de sus obras más importantes: Operación Bolívar, Kerubim y ahora la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement.

Las tres historias comparten un mismo universo narrativo, uno de los proyectos de ficción más ambiciosos que ha dado el cómic mexicano. Un mundo donde los ángeles existen, pero están muy lejos de ser los seres benevolentes que nos enseñaron en el catecismo. Aquí son entidades corruptas, violentas y hambrientas de poder. Frente a ellos se alzan los nahuales, guardianes involuntarios de un equilibrio que amenaza con romperse a cada instante. Es una mitología profundamente mexicana, construida a partir de nuestras contradicciones, nuestras heridas y nuestros fantasmas colectivos.

La edición que publicamos de la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement reúne por primera vez los libros 1 y 2 en un solo volumen. Tener la historia completa entre las manos permite apreciar mejor la dimensión de la obra y dejarse arrastrar por una narrativa que no da tregua. Es uno de esos libros que comienzas por curiosidad y terminas leyendo con una mezcla de fascinación, rabia e inquietud.

Además de ser una pieza fundamental dentro del universo creado por Clement, Perros Salvajes funciona como una radiografía brutal de una época que marcó al país. Sus páginas dialogan constantemente con el clima de violencia que se desató durante la llamada “guerra contra el narco” impulsada por el gobierno de Felipe Calderón. Aunque la historia transita por territorios fantásticos, monstruos sobrenaturales y conflictos mitológicos, el horror que retrata resulta dolorosamente familiar. Quizá porque los verdaderos monstruos nunca necesitaron alas.

Y si algo me deja particularmente satisfecho al ver esta edición terminada es el trabajo realizado por todo el equipo de la Fortaleza. El resultado es un libro que luce espectacular. La restauración, el trabajo editorial, la integración de los materiales y el hecho de presentar la obra completa en un solo tomo permiten que la lectura fluya con una fuerza que pocas veces había tenido. La historia golpea más duro, emociona más y deja una impresión mucho más profunda.

Después de verla impresa, sostenerla entre las manos y releerla de principio a fin, estoy convencido de que la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement es una obra indispensable para quienes quieren conocer algunas de las propuestas más poderosas que ha dado el cómic mexicano en las últimas décadas.

Y ahora la pregunta importante:

¿Ya la leíste?

FICHA TÉCNICA.

Título: Perros Salvajes.
ISBN: 9786072657182
Novela gráfica
Autor: Edgar Clement
Género: Fantasía Urbana y denuncia social.
Extensión: 160 páginas a color.
Medidas: 20 x 26 cms.
Fecha de publicación: Abril 2026.
Coeditado por: Pura Pinche Fortaleza Cómics, Nostromo Ediciones y Editorial Perro Muerto
Sinopsis: Esta obra expande el universo de Operación Bolívar y nos lleva a un México donde ángeles, nahuales y poder se enfrentan en una lucha por la supervivencia.
Perseguidos por las autoridades, un grupo de guerrilleros descubre cómo despertar su naturaleza nahual mediante un ritual ancestral. Con sus nuevas habilidades, deberán elegir entre sumarse al lucrativo negocio de la caza de ángeles o utilizar su poder para desafiar al gobierno de Felipe Calderón.
Dicen que lo peor que puede hacerse a un perro es domesticarlo. Lo mismo ocurre con los nahuales que el sistema ha aprendido a controlar: seres indómitos que resisten, pero que corren el riesgo de perderse a sí mismos al convertirse en parte de aquello que los oprime.
Con la fuerza visual y narrativa que caracteriza a Edgar Clément, Perros Salvajes es una historia de rebeldía, identidad y libertad. Este volumen reúne la historia completa en un solo tomo.

Perros Salvajes está disponible en:

 

Lecturas de mayo 2026

Mayo fue un mes de contrastes. Hubo lecturas que disfruté enormemente y que se quedaron conmigo durante semanas, algunas relecturas que confirmé que siguen funcionando tan bien como la primera vez, y otras que me costó bastante trabajo terminar. También seguí avanzando en varias series que he estado leyendo durante los últimos meses y encontré una de las mejores novelas gráficas que he leído en lo que va del año. Este fue el recorrido de mis lecturas durante mayo.

abril

1. La prueba del ácido, de Élmer Mendoza
Continué mi recorrido por la saga del Zurdo Mendieta a través de Audible. Esta segunda entrega vuelve a demostrar por qué Mendoza es una de las voces más importantes de la novela negra mexicana contemporánea. Su estilo tiene un ritmo muy particular, lleno de personalidad y de personajes que parecen saltar de la página. Además, el formato de audiolibro funciona muy bien con su prosa y ayuda a sumergirse en la atmósfera de la historia.

2. Galaxias, tomo 2, de Ao Hatesaka
Leí la edición publicada por Panini. Después de lo mucho que disfruté el primer volumen, tenía muchas ganas de continuar la serie. El arte sigue pareciéndome absolutamente espectacular y la propuesta narrativa mantiene ese sentido de asombro que me atrapó desde el inicio. Sin duda se está convirtiendo en una de las sorpresas más agradables que he encontrado este año.

3. Historias de mujeres y fantasmas, de Tania Saldivar Mares
Una colección de relatos que me sorprendió por su originalidad. Cada historia aborda sus temas desde perspectivas distintas, logrando construir atmósferas inquietantes y, al mismo tiempo, profundamente humanas. Fue una lectura que constantemente me llevó por caminos inesperados.

4. Fuego y sangre, de George R. R. Martin
Debo admitir que esta lectura me costó muchísimo trabajo terminarla. A pesar de que disfruto el universo creado por Martin y encuentro fascinante la historia de la Casa Targaryen, la estructura del libro terminó resultándome pesada. Fue una de esas lecturas que completé más por disciplina que por entusiasmo, algo que rara vez me sucede.

5. Catwoman: Trail of the Catwoman, de Ed Brubaker y Darwyn Cooke
Una relectura, esta vez en formato DC Compact Edition. Siempre he pensado que la etapa de Brubaker con el personaje es una de las mejores reinterpretaciones modernas de Catwoman. El trabajo visual de Cooke sigue siendo elegante y atemporal, y la nueva edición me pareció una excelente manera de revisitar esta historia.

6. Friday: The Complete Series, de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente
Probablemente la mejor lectura del mes. Una novela gráfica extraordinaria que mezcla misterio, aventura y nostalgia de una manera muy inteligente. Marcos Martín realiza un trabajo espectacular y los colores de Muntsa Vicente complementan perfectamente la narrativa. Es una obra que logra sentirse familiar y novedosa al mismo tiempo. Terminé cada capítulo con ganas de seguir leyendo y, al concluirla, con ganas de volver a empezar.

7. Teenage Mutant Ninja Turtles, Tomo 7: La caída de la ciudad, de Kevin Eastman, Bobby Curnow, Tom Waltz y Mateus Santolouco
Sigo poniéndome al corriente con la edición mexicana publicada por Kamite. Este volumen representa uno de los momentos más importantes de la serie y eleva considerablemente las apuestas para todos los personajes.

8. Green Arrow: Year One, de Andy Diggle y Jock
Otra relectura en formato DC Compact Edition. Siempre me ha parecido una de las mejores historias de origen modernas dentro del catálogo de DC. Diggle construye una versión convincente de Oliver Queen, mientras que Jock aporta una identidad visual poderosa y llena de carácter.

9. Supergirl: Woman of Tomorrow, de Tom King y Bilquis Evely
También la leí en formato Compact Edition. Esta obra confirma por qué ha recibido tantos elogios desde su publicación original. Tom King construye una historia con ecos de western y ciencia ficción, mientras que Bilquis Evely realiza un trabajo visual impresionante. Más que una historia de superhéroes, me pareció un relato sobre crecimiento, pérdida y esperanza. Sin duda una de las mejores obras modernas protagonizadas por Supergirl.

Mayo terminó siendo un mes relativamente corto en cantidad de lecturas, pero muy sólido en calidad. Entre relecturas que reafirmaron su lugar entre mis favoritas y nuevas historias que lograron sorprenderme, hubo mucho material valioso para disfrutar. Si tuviera que elegir una lectura destacada del mes, sin duda sería *Friday*, una obra que me recordó lo emocionante que puede ser descubrir una historia capaz de atraparte por completo desde la primera página hasta la última.

Lecturas de abril 2026

Abril fue un mes muy disfrutable y bastante equilibrado: combiné manga, superhéroes, cómic mexicano y algunas lecturas en otros formatos que siguen ampliando mi experiencia como lector. Hubo descubrimientos interesantes, continuaciones que mantienen el nivel y también reencuentros con autores y obras que siguen dejando huella. Este fue el recorrido.

1. La tierra de las gemas 1, de Haruko Ichikawa, publicado en México por Distrito Manga. Una obra que me sorprendió mucho por su sensibilidad y su propuesta visual. Ichikawa construye un mundo extraño, casi etéreo, con personajes que cargan una fragilidad muy particular. Es una lectura que se siente distinta, tanto en ritmo como en tono.

2. Gachiakuta 3, de Kei Urana, publicado en México por Distrito Manga.
La serie sigue creciendo con mucha fuerza. El arte de Urana continúa siendo uno de sus mayores atractivos: dinámico, sucio y lleno de energía. Cada tomo reafirma que es una de las propuestas más interesantes del manga actual.

3. Knights of Sidonia 1, de Tsutomu Nihei, publicado en México por Panini Manga.
Regresar a Nihei siempre es una experiencia particular. Su visión de la ciencia ficción es fría, inmensa y a ratos abrumadora. Este primer volumen plantea un universo duro, con una narrativa que exige atención pero que recompensa con su escala y atmósfera.

4. Green Lantern: Dark, de Tate Brombal y Werther Dell’Edera, publicado en México por Panini Comics. Una reinterpretación interesante del universo de Green Lantern desde un ángulo más oscuro. Dell’Edera aporta una identidad visual muy marcada, que ayuda a construir una atmósfera distinta dentro de un personaje tan establecido. De lo mejor de este mes.

5. Karmatron y los Transformables, Tomo 1, de Óscar González Loyo.
Una recopilación de los primeros diez números de una obra fundamental del cómic mexicano. Más allá de la nostalgia, es interesante revisitar su propuesta, su ambición narrativa y el impacto que tuvo en toda una generación.

6. Absolute Wonder Woman, Vol. 1: The Last Amazon, de Kelly Thompson.
Sin duda, de lo mejor que he leído de la línea Absolute. Thompson entiende muy bien al personaje y logra una historia poderosa, con una Wonder Woman firme, humana y épica al mismo tiempo.

7. Rey Mysterio vs. la oscuridad, Vol. 1: Enygma, de Calavera Hermanos.
Una mezcla muy atractiva entre lucha libre y fantasía oscura. Tiene una energía muy particular, con una propuesta que conecta directamente con la identidad cultural de la lucha libre mexicana.

8. Todo Snoopy. Años 1950–1951, de Charles M. Schulz.
Volver a estas primeras tiras es encontrarse con la esencia pura de Peanuts. Hay una sencillez engañosa que esconde una gran profundidad emocional. Siempre es reconfortante regresar a este universo.

9. Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin – Lost Years, de Kevin Eastman.
Una expansión del universo de The Last Ronin que aporta más contexto y matices a la historia original. Mantiene ese tono melancólico y oscuro que tan bien le funciona a esta versión de las Tortugas.

10. Bendita Lucha Libre. Antología de cuentos, de varios autores.
Una antología que celebra la lucha libre desde distintas miradas. Hay variedad de tonos y enfoques, lo cual la vuelve una lectura rica y muy representativa del imaginario que rodea este mundo… a mi me tocó escribir el primer cuento, y no había tenido la oportunidad de leerlos todos hasta ahora.

11. Necropolitana, de Bernardo Esquinca.
Esquinca vuelve a demostrar su habilidad para mezclar lo urbano con lo inquietante. Hay una construcción de atmósfera muy sólida, donde la ciudad se convierte en un personaje más.

12. Star Wars: Path of the Lightsaber, de Kenny Ruiz.
Una historia que expande el universo de Star Wars desde una perspectiva visual muy dinámica. Ruiz aporta mucha energía en las secuencias de acción.

13. Fantastic Four: Full Circle (Expanded Edition), de Alex Ross.
Una edición preciosa, llena de contenido adicional. Ross construye una experiencia visual impresionante, muy fiel al espíritu clásico de los Cuatro Fantásticos, pero con su sello inconfundible.

14. Balas de plata, de Élmer Mendoza.
Lo escuché en formato audiolibro. Mendoza tiene una voz muy particular dentro de la novela negra mexicana, y el formato ayuda a sumergirse en el ritmo de su narrativa.

15. The Bat-Man: First Knight, de Dan Jurgens.
Una aproximación interesante al origen del personaje, con un enfoque que recupera cierta esencia clásica. Es una lectura que dialoga bien con la tradición del personaje.

16. Muerta en vida, de Samanta R. Batllori.
Una obra con una carga emocional fuerte, que explora temas complejos desde una perspectiva íntima. Tiene momentos que resuenan más allá de la lectura.

17. Batman, con arte de John Van Fleet, escrito por Chuck Dixon y Ann Nocenti.
Una combinación interesante de talentos. El arte de Van Fleet aporta una identidad muy particular, que se aleja de lo convencional dentro del universo de Batman.

18. La senda de los avatares 1, de Leonel Díaz.
Una propuesta que apunta hacia la fantasía con identidad propia. Se percibe una construcción de mundo en desarrollo que puede crecer hacia algo muy interesante.

Abril fue un mes que me permitió moverme entre distintos tonos, géneros y formatos sin perder el hilo del disfrute. Desde la introspección del manga hasta la fuerza visual del cómic, pasando por la presencia constante de la narrativa mexicana, fue un recordatorio de lo amplio y diverso que puede ser el panorama de la lectura. Cada obra, a su manera, dejó algo: una imagen, una idea o simplemente las ganas de seguir pasando páginas.