Lecturas de septiembre
Septiembre fue un mes de lecturas muy variadas, pero con una presencia particularmente fuerte de la ciencia ficción, el cómic mexicano y algunas relecturas que tenía muchas ganas de volver a visitar. También continué con algunas series que ya se han convertido en parte de mi recorrido lector de este año y descubrí obras que me sorprendieron tanto por su narrativa como por su propuesta gráfica.
Entre mundos cyberpunk, historia, misterio, superhéroes y novela gráfica, estas fueron mis lecturas de septiembre.

1. BLAME! Vol. 1, de Tsutomu Nihei
Me encantó volver a visitar este mundo cyberpunk de la mano de su propio autor. Nihei es uno de mis autores favoritos de manga y siempre es un placer regresar a su trabajo. La escala de sus escenarios, la sensación de soledad y ese impresionante manejo de la arquitectura hacen que BLAME! siga sintiéndose como una experiencia única.
2. Tortugas Ninja: Mac Division Cómics, Vol. 1, de Manuel Conde
Una muestra de algunos de los cómics originales de Teenage Mutant Ninja Turtles que Manuel Conde realizó en México durante los años noventa. Me parece especialmente interesante poder recuperar este material y revisitar una parte de la historia de la publicación de las Tortugas Ninja en nuestro país.
3. Conde Cero, de William Gibson
Una nueva oportunidad para regresar a la segunda novela de la trilogía del Sprawl. Lo fascinante de Gibson es que, casi cuarenta años después, muchas de las ideas que planteó siguen sintiéndose frescas. Incluso da la impresión de que apenas estamos comenzando a acercarnos a algunos de los futuros que imaginó.
4. I Am Their Silence: Barcelona Murder Mystery, de Jordi Lafebre
Una novela gráfica preciosa. Lafebre construye una historia de misterio con una narrativa ágil y un apartado gráfico extraordinario. El dibujo, el color y, especialmente, las secuencias hacen que sea una lectura muy disfrutable. Una obra que demuestra lo bien que puede funcionar el misterio dentro del lenguaje de la novela gráfica.
5. Cucaracha, de Halfdan Pisket
Segunda parte de la trilogía danesa de Pisket. Después de Desertor, sigo conectando cada vez más con el trabajo del autor. Su propuesta gráfica es cruda, expresiva y muy personal, y en esta segunda entrega esa identidad visual continúa creciendo. Una lectura que disfruté mucho.
6. La carretera, de Manu Larcenet
Una obra preciosa para una historia profundamente desgarradora. Larcenet consigue trasladar toda la dureza y melancolía de la historia a sus páginas, construyendo imágenes que permanecen mucho tiempo después de cerrar el libro. Me encantó su trabajo gráfico.
7. Kill or Be Killed, Vol. 1, de Ed Brubaker y Sean Phillips
Sigo explorando la enorme producción de esta dupla y, una vez más, encontré una historia que combina crimen, tensión y una premisa muy particular. Brubaker y Phillips tienen una capacidad extraordinaria para construir personajes llenos de contradicciones y mantenernos enganchados.
8. La caída de Tenochtitlan, Libro 2, de José Luis Pescador
Una espectacular segunda entrega. Pescador continúa desarrollando esta historia con un trabajo gráfico impresionante y una enorme atención al detalle. Es una obra que demuestra la fuerza que puede tener el cómic para acercarnos a episodios fundamentales de nuestra historia.
9. Nombre de perro, de Élmer Mendoza
La tercera novela de la saga del Zurdo Mendieta. Sigo disfrutando muchísimo estas historias y cada vez me resulta más familiar la voz de Mendoza. Fue una lectura muy disfrutable y una nueva oportunidad para acompañar al Zurdo en otra de sus investigaciones.
10. Cuatro Fantásticos: Acción autoritaria, de Mark Waid, Howard Porter y Mike Wieringo
Tuve la oportunidad de revisitar esta obra y fue un verdadero gusto. Me encanta el trabajo de Waid y, particularmente, el de Wieringo. Hay una energía y una calidez muy especiales en su dibujo que funcionan perfectamente con los Cuatro Fantásticos.
11. Las letras son dibujos, de Alejandro Magallanes
Un libro muy interesante de uno de los diseñadores mexicanos que más admiro. Magallanes demuestra cómo las letras también pueden convertirse en imágenes y cómo el diseño puede jugar con el lenguaje de maneras inesperadas. Una lectura especialmente estimulante para quienes trabajamos con la imagen y la comunicación gráfica.
12. Lazaruz: A veces la justicia tiene cola de Diablo, de Logan Wayne y Heretto Dos
Una edición renovada que recupera los primeros números de Lazaruz. Siempre es interesante volver al origen de un proyecto y observar cómo fue tomando forma. Esta nueva edición permite reencontrarse con los primeros pasos de la serie y apreciar su evolución.
Septiembre terminó siendo otro mes muy disfrutable. Hubo obras que me llevaron de regreso a mundos que ya conocía, otras que me permitieron acercarme a diferentes momentos de la historia del cómic mexicano y varias que me recordaron por qué sigo disfrutando tanto descubrir nuevos autores.
También me gusta que, conforme avanza el año, algunas lecturas comienzan a dialogar entre sí. Gibson y Nihei, por ejemplo, vuelven a recordarme cuánto de aquella ciencia ficción que parecía lejana ya forma parte de nuestro presente. Y obras como La caída de Tenochtitlan o Tortugas Ninja: Mac Division Cómics me recuerdan que también vale mucho la pena mirar hacia nuestra propia historia editorial.
Al final, eso es quizá lo que más disfruto de este ejercicio mensual: no solamente llevar un registro de lo que leo, sino descubrir, al mirar hacia atrás, las pequeñas conexiones que se van formando entre todas estas historias.
